¿Dónde nace la verdadera energía verde?

El mundo se mueve alimentado por la energía, siempre que exista esa fuerza espectacular todo sigue hacia adelante. Existen muchas fuentes de energía para distintos procesos, momentos, seres vivos, etc, pero solo hay una que se vuelve irremplazable y ocupa un espacio importante en el proceso de la vida como tal: La energía de la naturaleza.

Nuestro planeta nos provee, diariamente, de fuentes energéticas que nos ayudan a seguir existiendo y a cumplir nuestros propósitos, ¿Me creerías si te digo que existe un lugar que respira energía por donde la mires? Ese es el caso de San Ignacio.

San Ignacio, provincia perteneciente a Cajamarca, es una pequeña localidad productora de muchos insumos beneficiosos para la salud, entre ellos está la Guayusa peruana.

Las calles de la ciudad, vestidas con sonrisas, asfalto y naturaleza, encierran vida en cada rincón en el que se posen los ojos de quienes visitan el lugar. La variedad de microclimas permiten que frutos exóticos como la naranjilla, flores como el bastón del rey y la hoja de guayusa prosperen y se vuelvan parte del hermoso paisaje que San Ignacio tiene para ofrecernos.

La energía que envuelve a este espacio tropical, es impulsada por un insumo que se vuelve, cada vez más, en la piedra angular de la energía en este lugar, no solo por sus beneficios si no por su manera tan orgánica y natural de nacer cada que lo necesite el pueblo. Hablamos de la Guayusa.

Cada espacio turístico, desde El Faical, pasando por la laguna azul, la catarata bella encantadora, entre otros, encierran energía verde por donde los mires. La Guayusa siempre está presente cerca de estos espacios, sea creciendo al lado, como una bebida de tiempo o como decoración natural del lugar.

En San Ignacio, la Guayusa es popularmente conocida por darle energía a quién la tome y, al mismo tiempo, aliviar muchos males según la persona que lo consuma. La energía verde proporcionada por la Guayusa, los motiva a crear un espacio alrededor de cada uno de ellos lleno de una vibra única.

La gente de San Ignacio entiende la importancia de vivir llenos de una energía que no les traiga ningún tipo de complicación, que sea natural y al mismo tiempo les dé la oportunidad de hacer todo lo que deseen en el día. Cuerpo y mente alineados, esa es la verdadera energía verde.